REINVENTAR LA PROFESIÓN DE ARQUITECTO


*Encontramos este artículo de el Periodico (5/5/2010) en la página de veredes y aqui lo compartimos
Gracia Veredes
http://veredes.es/blog/reinventar-la-profesion-de-arquitecto-elperiodico/






Reinventar la profesión de arquitecto

Juli Capella

En los años 70 los profesionales de moda fueron los fotógrafos, en los 80 los modistas, en los 90 triunfamos los arquitectos, y en la primera década del siglo XXI reinan los cocineros. Pero por encima de todos, siempre han destacado los músicos, poniendo banda sonora a cada época. Ayer, el gremio de arquitectos votamos para elegir representantes para nuestro colegio profesional, el COAC, otrora institución sacrosanta de lo que fue una profesión respetada junto con ilustres médicos y abogados. Pero ha llovido mucho y ahora, en horas bajas, nadie decente recomendaría a sus hijos estudiar esta incierta carrera. Estamos en decadencia, por la crisis y por cabezotas. Tenemos muchas cuentas pendientes: la primera, diferenciar entre arquitectura y la mera construcción, que no son lo mismo, como bien se puede comprobar en cualquier periferia urbana. Segundo, liberarnos de dos extremos, el firmón burócrata o el endiosado. Tercero, asumir que los ingenieros y los aparejadores han sabido resolver mejor que nosotros muchas tareas constructivas. Por tanto, debemos reinventar nuestra profesión con un enfoque más humilde, y, a la vez, más ambicioso. Estamos para resolver problemas espaciales con responsabilidad social y con un enfoque integral del asunto. Y eso no lo sabe hacer nadie más. Tenemos capacidad para humanizar la labor del hormigón, más allá de su carácter pragmático o del hito estelar. ¡Qué más da que el visado sea o no obligatorio! No podemos lamentarnos por privilegios perdidos. Hemos de volver a demostrar que sabemos crear mejores ciudades. Hemos de convencer de que sigue siendo imprescindible que alguien con formación universalista enfoque los problemas edificatorios con arte e ingenio, y no solo con cálculos. La eficacia ha producido muchos más monstruos que la chispa. Solo un arquitecto es capaz de imaginar una propuesta orgánica que va desde el tornillo a lo global. La creatividad, y no solo el cumplimiento de la normativa de turno, ha de ser el estandarte de nuestra preciosa profesión, que ahora vive el desapego del príncipe y la sospecha ciudadana.

3 comentarios:

  1. totalísimamente de acuerdo

    ujaque

    ResponderEliminar
  2. Hola, muy bello el texto.
    El problema es que se la irá toda la poesía cuando veamos que la construcción de la ciudad se construya, en vez de por el tipo de profesional que describes, por todo tipo de personajes sin dicha dedicación y más a merced exclusiva de los intereses cortoplacistas del promotor. El visado, con todo lo muy mejorable que tiene, contribuye a que todo eso tenga que pasar por el 'molesto trámite' de contratar el arquitecto, el cual es el único formado, y en su mayoría con vocación, para pensar además en los usuarios y en la ciudad que describes.

    ResponderEliminar
  3. el problema radica en dos cuestiones: por un lado, que la preocupación de la mayoría de los estamentos del gremio se ha centrado en ser profesionales obligatorios, no necesarios... y por otro, hay mucho licenciado en arquitectura que no es arquitecto, a la par que la mayoría (unos y otros) han despreciado durante décadas a sus clientes, malas jugadas del exceso de ego,
    y así nos ha ido.

    ResponderEliminar