DÍA 4 · Diario de ruta · De cerdos y barrancos · Lécera · Lécera

*



*
Ayer decidí quedarme un día más en el Hostal de las tortugas de piedra y las ametralladoras en el jardín.
Me gusta el sitio y me apetece calma, pienso. Ilusa.
Diseño mi día. Me iré a pasear por el pueblo con la libreta y dibujaré.
Desayuno en el bar del hotel, el de la gasolinera, mientras veo a los coches llenar depósito porque me informa Hassan que han bajado los precios.
Empiezo a andar por el pueblo desierto.
Plaza bonita. Perfecta.
Me compraré una manzana y vuelvo.
Entro en el colmado del pueblo.
Una viejita de 90 años y la que supongo su hija, de 60, me esperan.
"Hola, quería una manzana".
En tres segundos soy acribillada y confieso.
Vengo de Barcelona, de momento viajo sola y estoy en el hostal de la gasolinera".
Mi perdición.
Me cuentan que están remodelando un antiguo cobertizo para pollos. Turismo rural.
sin darme cuenta sacan a un marido del almacén, me meten en el coche con él -asegurándome que es de confianza- y empieza la ruta.
Yo, voy con mi manzana.
Visitamos las tres casas en reformas. Una a una, habitación a habitación. Recomendable sin duda.
Me cuenta futuro, presente y pasado.
Majo, majo el señor.
Ven, venga! Que te llevo de paseo.
Coche y a ver la poza y el cementerio del pueblo.
Una vez allí me cuenta que tienen cerdos.
¿Quieres ir a la granja?
Camino de tierra y yo pensando que bien que la mujer me ha rejurado que era de fiar.
Allí, visito el lugar y el señor me cuenta como funciona el negocio.
Negocio en auge y práctico. Cuatro meses para engordar 480 cerdos y le pagan 2000 pesetas por cerdo.
Conozco a un gato que tiene dos hijos y a un perro con mala pinta.
Le digo al señor que sin duda he ido a parar a la familia de emprendedores del pueblo.
Le gusta.
Me cuenta más cosas.
Paseamos más y adios. Que curioso, pienso yo. Encantada, claro.
Bonito encontrar gente así.
Demasiado tarde para dibujar. Las 2.
Voy a dar una pequeña vuelta en coche y luego tarde de hotel.
Me direcciono hacia Albalate del Arzobispo que son solo 19 kilómetros y seguro que en línea recta.
2 kilómetros y lo veo. El vertedero. No hablaré de él. Ya colgué las fotos. Pero increible y solitario lugar.
Contínuo. Escuchar Icat Fm. en la radio me recuerda que sigo a tres pasos de Cataluña.
De repente, las veo. Casas y casas de una planta, distribuidas aleatoriamente por montes y llanuras.
Derruidas todas. Más bombas. Quiero. Fotos.
Derrape y camino de carro para dentro.
Arquitectos del mundo. Este lugar es un paraíso de casas de piedra y adobe.
Un paraíso de la reconstrucción, de las texturas, de la imaginación.
Me como mi manzana y en catarsis vuelvo al ritual del paro, foto, paro, foto.
Es curioso. (Y espero que todo el mundo concuerde conmigo y no crea que soy anormal).
Cuando uno entra en la fase "poseida por la emoción" se olvida de mirar al suelo, tropieza, se baja del coche sin el freno puesto, se olvida de que su pelo es polvo, mordisquea la cámara y vuelve a tropezar. Me gusta.
En el camino. 1,2,5,10, 15 liebres y entonces, un microtornado.
Es de densidad 0,01 y de potencia 0,001 y se disuelve en 0,0001 segundos pero yo, hasta he frenado.
Ridícula si.

Y luego..

Me he paseado por tierras rojas, blancas, ocres y grises, con barrancos, buitres y rios.

He parado en la vera de una carretera ante el cartel "aguas termales" y he visto un charco, dos charcos, tres charcos, con dos señoras chapoteando. Me he parado, me he descalzado y me he relajado.
Luego he cogido mi depósito de agua y lo he llenado.
20 litros de agua termal del rio de san martín pa mi.

He visto en la cima de una montaña y dando mucho miedo el santuario de nuestra señora de Arcos y he rogado para que alguien del gobierno "alquile" ya a unos cuantos arquitectos en paro y los ponga a reformar, antes de que tal edificio increible se desplome. Vamos, que menos asfalto y más de antaño.
Paro que se me dispara el discurso.
No me he atrevido a entrar por miedo, mucho. He visto fantasmas.

Y me he hecho fotos en una carretera alta y delgada con destino comedero de aves rapaces y pinturas rupestres a los que he ignorado por exceso de información.

Caña, bar, hotel, ducha y, para variar, cigarro.

si. sigo fumando.

No hay comentarios:

Publicar un comentario